domingo, 1 de mayo de 2011

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Sus amigos, repentinamente, dejaron de invitarlo a las celebraciones. En realidad, no fue una decisión que tomaron de un día a otro, pero optaron por hacerlo al unísono para evitar que Benjamín centrara su resentimiento en uno de ellos. En el caso de sus parientes, el rechazo se produjo de forma paulatina, indistintamente del grado de parentesco.

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